miércoles, febrero 15, 2012

¿Dónde está Vargtimen?


Saludos. Muchos de ustedes se estarían preguntando “¿Dónde está Vargtimen?”. ¿Ha huido definitivamente y sin despedirse esa vil rata cobarde? ¿Está en algún paraíso fiscal bebiendo daikiris? ¿Ha ingresado en un programa de protección de testigos ante la certera posibilidad de que el Madrid gane la Liga? ¿Ha huido del país acosado por los periodistas tras aquel posado-robado en Interviu? ¿Iba de polizón en el crucero que se hundió en Italia? ¿Fue a jugar un partido amistoso con Pepe y nunca más se volvió a saber de él?

Pues no, nada de eso (aunque no descarto lo del programa de protección de testigos). Lo cierto es que me han requerido para una empresa literaria aún más elevada si cabe que este blog y esto me mantiene ocupado y bastante agotado y sin ningún tiempo libre para escribir o incluso comentar en sus respectivos blogs (que aún visito cuando puedo).


Espero que esta dinámica cambie en breve, porque a este ritmo no llego a los 30, pero de momento apenas me queda tiempo para cumplir las funciones básicas vitales de cualquier ser humano. A saber y en este orden: dormir, comer, ver cada lunes “Quién quiere casarse con mi hijo” y si aún me queda tiempo libre a la semana, asearme.

Por eso, sintiéndolo mucho, este año no habrá post sobre los Goya y dudo que pueda haberlo sobre los Oscars (entre otras cosas porque sólo he visto una de las películas nominadas, la de Woody Allen, y eso fue en mayo!!).

Pero hoy me he decidido a escribir por un motivo. Esta tarde unos amigos de Madrid me escribieron para avisarme... de que alguien está suplantándome y plagiándome en twitter!!!!

¿Les resulta familiar ese nombre y ese texto?

En efecto señores, esa rubia no soy yo (siempre he querido decir esto).

Bueno, de hecho creo que la foto que tiene puesta mi recien descubierto gemelo malvado (mi
doppelgänger) es de Saoirse Ronan en la película "Hannah". Pero, ¿quién podría escribir haciéndose pasar por mí en Twitter?

Mi primer pensamiento fue: “Joder con Demi Moore, qué pesada estás desde que te dejó Ashton. Tienes demasiado tiempo libre ahora que no haces cine".

Pero luego recapacité y pensé que Demi no es responsable de todos los twits que se publican a diario en Twitter (sólo del 90% de ellos) y que además no vive en Bilbao.
Y entonces la luz de la asociación lógica, del si P entonces Q, se encendió en mi cabeza:

¿Plagio? ¿Bilbao? ¿Plagio? ¿Bilbao?... Lucía Etxebarría, ¿eres tú? Si estás ahi da un golpe.


Me siento como se debió sentir “Express Yourself” el día que se publicó “Born this way”.

Pero pasada la primera impresión, en el fondo es incluso un orgullo que a alguien le guste este blog hasta el punto de suplantarme. Sí, en el fondo hasta me ha resultado halagador...
(halagador siempre y cuando no acabemos como en “Mujer blanca soltera busca”, eh amig@ desconocid@?).

En fin, que eso quería contarles.

Y aprovecho para colarles sibilinamente mi TOP de películas, series, discos y canciones del pasado 2011, algo muy normal un 15 de febrero.

(¿qué quieren? Lo tenía prácticamente escrito desde antes de Navidad).



SERIES


6. The Hour


Algo así como un "Mad Men" con más ritmo y aderezado con intrigas de espionaje británico a lo Graham Greene o Bienvenida Pérez.

5. Black Mirror


Incisiva distopía sobre la alienación a la que nos someten las nuevas tecnologías; perturbadora como los precios de un catálogo de Apple.

Y no, no suelo utilizar las palabras "distopía" y "alienación" en mi día a día. Sólo cuando me las quiero dar de inteligente para ligar con alguien.

4. True Blood


Porque todos somos Antonia Gavilán de Logroño.

3. American Horror Story


Historia de casa encantada con un sótano tan lleno de almas como un Zara el primer día de rebajas. Jessica Lange se sale.

2. Homeland


Mezcla de drama y thriller con grandes interpretaciones, guión elaborado y ausencia de escenas de ducha gratuitas, que prueba que de tarde en tarde hasta yo soy capaz de ver alguna serie con más enjundia.

1. Vampire Diaries


Pero vamos, que normalmente veo ESTO.




PELICULAS

Películas solo he puesto las 5 que más me gustaron porque el año pasado, vergüenza de tus hijos, apenas vi diez o doce películas. Lo sé, no merezco llamarme cinéfilo.


5. La piel que habito (de Pedro Almodóvar)


La escalofriante historia de un cirujano que opera gratis. De ahi que digan que es la primera incursión de Almodóvar en la ciencia-ficción.

4. Un dios salvaje (Roman Polanski)


Teatro filmado pero del bueno, con Jodie Foster interpretando uno de los personajes más odiosos y repulsivos de los últimos años.

3. Animal Kingdom (de David Michôd)


La historia de una familia dedicada al crimen y a los negocios sucios. En la secuela se compran una casa en Pedralbes.

2. Drive (de Nicolas Winding-Refn)


Carapatata Gosling en el thriller revelación del año. Él por su vecina MA-TA.

1. Melancholia (de Lars von Trier)


Como no podía ser de otra manera, corona la lista el último peliculón de ese genio incomprendido que es Lars von Trier; un tipo que cae mal a casi todo el mundo y al que se le acusa básicamente de TODO (de nazi, de misógino, de megalómano, de la ola de frío siberiano...) pero al que como mucho se le podría reprochar una cierta tendencia de su cine al tremendismo y al melodramatismo exacerbado.
Aunque en el fondo yo veo su cine optimista y liberador. No por nada es el responsable de algunos de los mejores finales felices de la historia del Séptimo Arte, como el de “Bailar en la oscuridad” (sí, un final en el que ahorcan a Björk es forzosamente un final feliz).

Por eso, la próxima vez que se sientan tentados de criticar al bueno de Lars por haber dicho tal o cual cosa sobre Hitler, recuerden que no sólo es uno de los grandes directores de la Historia, sino que además es un tipo que ahorcó a Björk cuando ésta se disponía a cantar, y por ello deberíamos estarle eternamente agradecidos.


DISCOS

5. La Casa Azul - La Polinesia Meridional


4. Cut/Copy - Zonoscope


3. Washed Out - Within and Without


2. Patrick Wolf -Lupercalia


1. Tom Waits - Bad as Me



CANCIONES

10. Cut/Copy - Need you now



09. Leonard Cohen - Show me the place



08. Jane Badler - Four corners to my bed



07. Amy Winehouse - Between the cheats



06. Patti Smith - Until the end of the world (U2)



05. Neon Indian - Polish girl



04. Washed Out - Amor fati



03. Patrick Wolf - Together



02. Russian Red - I hate you but I love you



01. Jeremy Jay - Caught in a whirl



martes, diciembre 20, 2011

En alguna parte del mundo, alguien puede estar comprando este disco en este preciso instante... y eso me turba.


Buenos y felices días tengan ustedes. Yo estoy feliz aunque con reservas.
Sí, el Barça ha ganado el Mundialito de Clubes y eso significa que no tendremos que ver el pelo de Neymar en ninguna foto en un futuro cercano (pausa para suspiro de alivio), pero este Barça no es el que era: este año sólo hemos ganado 5 títulos de 6 posibles.

¿A que van a tener razón los del MARCA y hemos llegado al fin de ciclo?

:_(


Y para colmo de desgracias, Villa, un hombre que marcar no marcará goles pero debe oler muy bien, va y se rompe la tibia. Una triste historia (aunque hablamos de un grado de tristeza aceptable. Se llega a romper la tibia Messi y me tienen ustedes que sujetar para que no me tire de la torre Agbar). Le deseamos lo mejor.

Pero bueno, deportivamente hablando ha sido un fin de año muy bueno, porque como recordarán (modo sorna on) también hubo un partido en el Santiago Bernabeu con la ya clásica victoria azulgrana, la ya clásica rueda de prensa de Mou quejándose con voz de rumana plañidera que pide en el metro, y el ya clásico juego duro de Pepe, Marcelo, Coentrao (no se fíen de un hombre con el pelo a lo Tina Turner), Sergio Ramos y compañía.

Hay que evitar que Pepe juegue más Barça - Madrid.

Pero, aparte de viendo fútbol, ¿qué más he estado haciendo en este mes y pico?
Pues he estado culturizándome.

He visto la primera incursión de Cronenberg en el 3D: "Una mandíbula peligrosa", con Keira Knightley sobreactuando y agrediendo a los espectadores de las primeras filas con su maxilar inferior. A mí por poco me salta un ojo.


He visto en concierto a Patrick Wolf, que el tipo será todo lo hortera y loca que ustedes quieran, pero es simpaticote y un artista como la copa de un pino.


Viajé a Madrid, y como uno es un hombre fiel a sus principios, cumplí con el rito de fotografíar a Tenso en uno de los sitios más emblemáticos de la capital: la Cibeles.
Tenso al principio no quería, aunque finalmente aceptó refunfuñando. Le tuve que convencer diciéndole que no pasaba nada, que no tenía que sentirse raro, que la Cibeles tradicionalmente es un lugar al que van muchos cerdos y que por eso nadie se extrañaría de verlo allí.


Mientras los rastreos efectuados en los ordenadores de la SGAE y del Ministerio de Cultura confirmaban que en dichas instituciones SE USAN LOS PROGRAMAS DE INTERCAMBIO DE ARCHIVOS P2P PARA HACER DESCARGAS ILEGALES, yo, como ciudadano de bien, invertí mis ahorros en comprar buena música.
Porque hay discos que hay que tenerlos originales:


Sí, lo de atrás es el Parc Güell, que al bueno de Georgie le debió parecer lo más parecido al Kremlin fuera de la URSS. Recordemos que el Parc Güell ya le sirvió a Jesús Franco como fortaleza del lejano oriente en "El castillo de Fu-Manchú".
Dondequiera que esté, Gaudi debe sentirse orgulloso.


Aparte de disfrutar de la genial miniserie británica "Black Mirror", de la que no pienso soltar ni medio spoiler, TAN SÓLO OBLIGARLES A VERLA YA, seguí enganchadísimo y disfrutando como un enano con cada capítulo de "American Horror Story", la serie de la temporada que este jueves toca a su fin con el 95% por ciento de su reparto muerto y una casa con overbooking de fantasmas (24 según mi último recuento), con un sobrepoblado sótano que a estas alturas parece más un piso patera.

De toda la vida de Dios, los problemas familiares en casa se han solucionado con cerillas y un bidón de gasolina.

A falta de ver la season finale, estos 11 primeros capítulos han tenido de todo: matanzas tipo Columbine, violaciones del más allá, una inmensa Jessica Lange, Lana del Rey haciendo de médium, Papas de Roma que conocen el secreto del fin del mundo y hasta la mismísima Dalia Negra, cuyo enigmático final allá por 1947 los guionistas reinventaron con audacia: Elizabeth Short no murió en manos de productores sádicos de Hollywood como en una novela de James Ellroy, tampoco por jugar al fútbol con un tal Pepe como apuntaban algunas hipótesis oficiosas de la época, sino que fue sobreanestesiada hasta la muerte por un dentista violador y homicida (pero honrado en los precios, que ya es más de lo que podemos decir de los dentistas de Barcelona) y posteriormente biseccionada por un médico fantasma aficionado al cortaypega.


Pero finalmente, una de las revelaciones más sorprendentes de este otoño en lo que a mí respecta, fue descubrir que tengo un límite en lo referente a la cantidad de cutrez y caspa televisiva que soy capaz de ingerir: decidí dejar de ver "Ringer", aquel "Vaya par de gemelas" con mafiosos de Sarah Michelle Gellar.

¿Significa esto de verdad que después de 33 años después de 29 años, ahora va y resulta que tengo buen gusto y hasta cierto criterio seleccionando lo que veo?
Pues no. Ya no veo "Ringer"; ahora veo "Revenge". Es como quien se pasa a la metadona.


"Revenge" es especie de Conde de Montecristo en versión rubia pija; una serie que está pidiendo a gitos emitirse en la CW (toda llena de gente guapa de treintaitantos haciendo ver que tienen 20), pero que en realidad la emite la ABC.

La cosa va de una joven de aspecto angelical


pero aviesas intenciones


Esperen que lo repito: Aspecto angelical


pero aviesas intenciones (ensayen esta mirada en casa)


que regresa bajo una identidad falsa a los Hamptons, donde vivió de niña hasta que su padre fue encarcelado acusado falsamente de colaboración con banda terrorista.
Desde aquel terrible día que la separaron de su padre, la vida de Amanda no ha sido fácil:


Ingresó en un correccional juvenil, escenas en las que aparece teñida de morena porque a los guionistas les debió parecer que ser morena es sinónimo de mala vida.


Intercambió su identidad con una stripper...


Amasó una gran fortuna...


...y se entrenó para la venganza en el lejano Japón.


Que sí que sí, en el lejano Japón. Esto es casi más divertido que "Retonno a Edén".


Además se compró un ordenador portátil donde guarda, por inverosímil que parezca, documentos audiovisuales de todo lo acontecido en su vida (como flashbacks en formato .avi). Y cuando digo todo quiero decir TODO.


Y se echó un compinche genio de la informática, que la ayuda en su venganza y le resuelve los problemas en cada capítulo. Es como el concepto deus ex machina pero con flequillo.


Y así, Amanda Clark, que así se llama ella, ha vuelto al barrio para irse vengando uno a uno de todos aquellos personajes que estuvieron implicados en la infame conspiración contra su padre (así a bote pronto, parece que las tres cuartas partes del pueblo).

Amanda Clark no va a descansar hasta hundir en la puerca miseria a los responsables de la caída en desgracia de su papá: la amante del ex-jefe de su padre, el fiscal que metió en la cárcel a su padre, la psiquiatra que atendió a su padre, la mujer del ex-jefe y a su vez ex-amante de su padre y mejor amiga de la amante de su marido y actual vecina suya (Madeleine Stowe, la MALA de la serie)... etc etc.

Madeleine Stowe, que por esta serie ha conseguido una nominación al Globo de Oro básicamente por seguir estando buena a los 50, no por otra cosa.

En los primeros capítulos, la cosa le sale a Amanda a venganza de malvado por episodio. Pero cuando ya pensábamos que la serie iba a continuar así ad infinitum, con Amanda dentro de 7 u 8 temporadas vengándose ya del charcutero que una vez le devolvió de menos a su padre, del cartero que se apropió el catálogo Venca de su padre, del perro que meó la rueda de su padre... entonces la serie nos sorprende y empieza a desarrollar sus tramas y sus personajes, y añade dos nuevos factores que no deben faltar en ningún culebrón que se precie y que son como la salsa para cualquier ensalada:

Una marica mala.


Un rubia guarra y, por descontado, también mala.


Para más inri, la rubia guarra, que se comporta como si se erotizara hasta por el aire que respira, pretende robarle el novio de la niñez a Amanda (antes de que se la llevaran al correccional para teñirla de morena sin motivo aparente, Amanda tenía un niño-novio muy bueno al que le dio su perro. Años después, el niño-novio sigue siendo muy bueno y ha puesto el nombre de Amanda a un barco (sic). El perro, echando cuentas, debe tener el equivalente humano a 200 años).


En fin, que esta serie es básicamente eso que llaman un guilty pleasure y pueden pasar un buen rato con ella.

Me despido, no sin antes desearles a todos felices fiestas, recordarles nuevamente que el Barça es el mejor equipo del mundo y anunciarles mi propuesta de año nuevo para el blog: post más frecuentes y mucho más cortos (salvo casos especiales tipo Oscars o Eurovisión). Feliz Navidad y cuídense!

martes, noviembre 01, 2011

El hombre del saco ha venido a por usted


Y llegó Halloween. La noche de brujas, el día en que la frontera entre nuestro mundo y el de los espíritus se difumina y los muertos son libres de volver y campar a sus anchas entre nosotros. Yo sin ir más lejos, me acabo de encontrar a la carrera musical de Chenoa en el ascensor. ¡Vuelve a tu tumba, Carrera!, le he gritado con espanto, pero como si nada.

Y si teníamos poco con los muertos regresando del más allá, Halloween es también el día propicio para que el perturbado de turno coja un puñal y la líe parda. Como Michael Myers en el clásico de John Carpenter "La noche de Halloween" persiguiendo a Jamie Lee Curtis, o como en su secuela "Halloween 2: Sanguinario", ambientada en un hospital en el que Myers va eliminando personal sanitario como si fuera un diputado de CiU cualquiera.

Sí, Halloween es la noche ideal para que brujas, fantasmas, psicópatas y la carrera musical de Chenoa tomen las calles. Y usted, querido lector, ¿cree que está a salvo? Antes de responder afirmativamente, haría bien en darse la vuelta rápido antes de que ese señor con máscara que se ha colado en su salón le ensarte en un gancho y reduzca aún más el precario número de lectores de este blog.

Sí, es Halloween, y el hombre del saco ha venido a por usted.


Me congratula ver que la fiesta de Halloween cada vez va calando más en nuestro país. Gente disfrazada, calabazas en los escaparates, artículos de decoración terrorífica en las tiendas de chinos y películas de terror en la tele. En la Sexta sin ir más lejos hicieron sesión doble con "Viernes 13" y una película de Jennifer López. Hay que tener mucho estómago.

El caso es que este blog no quiere ser menos y por eso vamos a hacer un repaso a las pelis que pude ver en el festival de Sitges y a la serie más terrorífica de la televisión actual:


SITGES'11: "Attack the block" es la historia de unos poligoneros londinenses que defienden su barrio de la invasión alienígena de unos gorilas ciegos con dientes fluorescentes del espacio exterior. Algo muy del día a día en según qué barrios. Yo, que me crié en un pueblo de Jaén y allí a veces es difícil distinguir a un gorila del espacio exterior del jiennense promedio, me sentí emocionado y nostálgico de mi tierra viendo esta cinta, divertida, gamberra y con un aire al cine ochentero tipo "Los Goonies" o "Jóvenes Ocultos".


SITGES'11: "Red State", la película ganadora de esta edición, está dirigida por el temible Kevin Smith, pero es una peli fresca, intensa y malsanamente divertida. La cosa va de tres adolescentes salidorros que quedan por internet con una señora adulta para montarse una orgía, sin saber que se trata en realidad de una trampa de un grupo ultraconservador cristiano. Cuando llegan a la casa-roulotte de la señora, ésta los recibe con un enigmático "¿Habeis venido aquí a hacer cosas del diablo?" (nota a mis lectores: si alguna vez conocen a alguien por internet y en la primera cita se refiere al acto sexual como "hacer cosas del diablo", es bastante probable que esa relación no tenga futuro. Huyan).

El caso es que la señora los droga y los tres adolescentes caen presos de una secta peligrosa que ríase usted del Club Thermomix y que pretende sacrificarlos en una cruz por su pecaminosa conducta. A partir de aquí la peli es un sanguinariamiento lleno de humor negro que no deben perderse.


SITGES'11: "Melancholia" es el último peliculón de Lars von Trier, una historia en dos partes sobre dos hermanas, una boda y el fin del mundo, en la que se traza un paralelismo entre la enfermedad que sufre la protagonista de la primera mitad, Kirsten Dunst, una novia cuya depresión arrasa con su vida familiar, laboral y de pareja; y el armagedón que se adviene en la segunda mitad, cuando el planeta Melancolía (nombre con el que se conocía antiguamente a la depresión) va camino de chocar con la Tierra, arrasando con la vida familiar, laboral y de pareja de todo quisque.

Así que, querido lector, si es usted seguidor de películas sobre bodas y el fin del mundo, o lo que es lo mismo, si siguió usted en su día la retransmisiones de boda de las Infantas, ésta es su película.


SITGES'11: "Drive" es un clásico instantáneo y será la película de moda durante los próximos meses. Un relato estilizado e hiperviolento sobre un tipo parco en palabras (y en expresiones faciales) que viste una cazadora blanca con un escorpión y al que le gustan los coches y su vecina (Carey Mulligan). Parafraseando a Belén Esteban, él por su vecina MA-TA y pronto los mafiosos de la ciudad de Los Angeles podrán comprobarlo.
Aunque la película no es de corte fantástico ni de terror y no acabo de entender su inclusión en el Festival de Sitges, es sin duda una de las pelis del año.


Y no nos movemos de Los Angeles para hablar de "American Horror Story", sin duda la serie de la temporada, la historia de una familia de Boston que se muda a California sin saber que no están solos en su recién adquirida vivienda, ya que la casa está requeteposeída por el ciento y la madre de espíritus (el concepto de multipropiedad llevado al límite), gente que ha ido muriendo entre esas cuatro paredes desde la década de 1920.


La casa, digámoslo ya, bonica no es. Y tiene unos ecalofriantes murales pintados en las paredes que no hacen presagiar nada bueno.

Con todo, prefiero esto al gotelé.

Además, en ella han ocurrido incontables crímenes desde que en los años 20 la construyera un perturbado mad doctor que experimentaba haciendo cosas tan útiles para la ciencia como coser alas de murciélago a los cerdos. ¿Con qué finalidad? Ni idea, a mí un cerdo con alas me parece un concepto inútil, como el bolsillo pequeño de los vaqueros o como Kaká, pero quién soy yo para meterme con los avances científicos de nadie.


El caso es que a la casa se muda este matrimonio del que hablábamos: ella, una pija de mediana edad, cornuda y en contínuo estado de crispación, y él, un psiquiatra que insiste en pasearse semidesnudo sin motivo aparente en dos de cada tres escenas.


Súmenle a la ecuación una hija adolescente con cara de col hervida y un grupo de secundarios sensacionales entre los que destacan por mérito propio Jessica Lange como una decadente y perturbadora vecina llena de secretos y su hija Adelaide, con síndrome de Down y aficionada a colarse en la casa de los protagonistas para decirles cosas bonitas como "Vais a moriiiir".


O Tate, paciente del protagonista y el yerno que todo padre quisiera, que quiere arrebatarle la virgi a la hija del buen doctor.


Y otra de mis favoritas, la criada muerta que a ojos del protagonista es una joven y explosiva pornochacha y a los ojos del resto de personajes (incluida su mujer), una vieja con un ojo a la virulé.

¡Cómo está el servicio! (Pues muerto, básicamente).

El por qué un fantasma se masturba es un tema en el que no entraré. La eternidad puede llegar a hacerse muy aburrida. Pero entre todas las presencias que rondan la casa de los Harmon, que así se llaman ellos, destaca la del hombre de látex (personaje que va camino de convertirse en un mito de la TV a la altura del enano de Twin Peaks), un ser sobrenatural enfundado en un traje de gay sadomaso que ha dejado embarazada a la protagonista (y ya es mala pata, siendo el traje de látex) y que asesinó por Halloween a los antiguos inquilinos.


Los antiguos inquilinos, fallecidos ambos en 2010 pero que ahora "han vuelto", eran una pareja gay con Zachary Quinto a la cabeza (el villano Sylar de "Héroes"), actor que hace unos días salía él mismo del armario (¿convierte esto a Sylar en lo que técnicamente se conoce como "una marica mala"? Habrá que revisar "Héroes" a la búsqueda de segundas lecturas).


¿Pero quién o qué es este señor enfundado en látex negro? ¿Es un espíritu? ¿Es Tate? ¿Es Lady Gaga tratando de llamar la atención otra vez? Parece que no.
El hecho de que el extraño ser vista ropa ajustada y parezca no saber hablar, nos hizo sospechar al principio que fuera un tronista de Mujeres, hombres y viceversa, pero lo descartamos porque no lleva camisetas con escote. ¿Acaso es el Diablo buscando perpetuar su semilla? Yo opto por esta última opción.


En cualquier caso, queridas lectoras, fíjense bien en la foto y memorícenla si hace falta. Si un día se encuentran un tipo así en su dormitorio, no hagan como la protagonista de esta serie. NO SE ACUESTEN CON ÉL. Desde que Zapatero quitó el cheque bebé, no sale rentable llevar la semilla del diablo en tu vientre.


Pues sí, "American Horror Story" parece un serie hecha por y para dementes y probablemente lo sea. Pero tiene estilo, buenos actores, tensión, misterio, sustos, música de Bernard Hermann y del Drácula de Coppola y el grado de despiporre y petardez necesaria para hacernos subsistir hasta que en junio vuelva "True Blood".


Y ya que hoy hablábamos del festival de Sitges, qué menos que despedirnos con este clásico del Italo Disco de los 80's, en el que David Lyme (autor de clásicos como "Bye bye, mi amor" o"Bambina") dice que estando en San Francisco sueña con volar a Sitges... para conocer chicas españolas (sí claro David, lo que tú digas), con un elaboradísimo estribillo que dice tal que así: "Hey let's go to Sitges, come on let's go. Hey let's go to Sitges, let's go tonight".

La canción conoció una versión "Let's go to Canarias" (Let's go to Canarias, come on let's go. Let's go to Canarias, let's go tonight) que demostraba la creatividad y versatilidad del autor a la hora de adaptar sus letras.